Qué es la reconstrucción del LCA
Como el LCA roto no cicatriza, la cirugía lo reemplaza por un injerto, fijado en túneles óseos en el fémur y la tibia, en la posición del ligamento original. Se hace por artroscopia, con una pequeña cámara e instrumentos finos. Permite evaluar y tratar, en el mismo acto, lesiones del menisco y del cartílago.
Cuándo se indica
- lesión del LCA con sensación de fallo en el día a día;
- practicantes de deportes con giro, salto y cambios de dirección;
- lesiones asociadas, como un menisco reparable;
- pacientes jóvenes y activos, o con exigencia física en el trabajo.
Los pacientes de baja exigencia pueden tratarse sin cirugía, con rehabilitación. La decisión se toma después del examen y de la resonancia.
Tipos de injerto
Los más usados son los tendones flexores (isquiotibiales), el tendón rotuliano y el tendón del cuádriceps, todos del propio paciente. En situaciones específicas se usa un aloinjerto, tendón de un banco de tejidos. La elección depende de la edad, del deporte, de cirugías anteriores y de la experiencia del cirujano.
Recuperación
La rodilla se protege durante las primeras semanas, y la fisioterapia comienza pronto, para recuperar la extensión y la flexión y reducir la hinchazón. La fase siguiente es de fortalecimiento y entrenamiento del control del movimiento. Las carreras suaves suelen autorizarse después de algunos meses, y el regreso a los deportes de pivote, en general, entre 6 y 12 meses, tras pruebas funcionales. La adherencia a la rehabilitación es decisiva para el resultado.
Riesgos y cuidados
Existen riesgos como rigidez, infección, trombosis, dolor en el sitio de extracción del injerto y una nueva rotura. Se explican en la consulta y se minimizan con una técnica adecuada y una rehabilitación bien conducida.







