Qué son las terapias biológicas
Son tratamientos que utilizan sustancias biológicas obtenidas del propio paciente, procesadas y aplicadas en el lugar de la lesión. El ejemplo más conocido es el PRP (plasma rico en plaquetas): se toma una pequeña muestra de sangre, se concentran las plaquetas, ricas en factores de crecimiento, y se inyecta el producto en el tendón o en la articulación.
El objetivo es favorecer el ambiente de cicatrización y reducir la inflamación. La medicina celular es un campo en crecimiento en la ortopedia, tema de un reportaje en el que participó el Dr. Daniel Ramallo (vea en entrevistas).

Cuándo pueden considerarse
- artrosis leve a moderada de rodilla y cadera, como alternativa o complemento de otros tratamientos;
- tendinopatías crónicas, como la epicondilitis;
- algunas lesiones musculares y de partes blandas en deportistas, en protocolos individualizados.
La evidencia científica varía según la enfermedad, la técnica de preparación y el protocolo. Por eso, la indicación se hace con transparencia sobre los beneficios esperados y las limitaciones.
Cómo es el procedimiento
Se realiza de forma ambulatoria: extracción de sangre, preparación del material en condiciones estériles y aplicación en el lugar indicado, con guía por ecografía cuando es necesario. Todo el proceso lleva cerca de una hora. El paciente puede tener dolor o hinchazón leves en los primeros días, y la mejoría, cuando ocurre, es gradual, a lo largo de semanas.
Cuidados y límites
Las terapias biológicas no sustituyen la fisioterapia, el fortalecimiento ni el control de los factores que causan la lesión. También tienen indicaciones y límites definidos por las normas médicas y los organismos de salud. En la consulta, el médico explica si hay indicación en su caso y qué alternativas existen.







